MCLEODGANJ (DHARAMSHALA). HOGAR DEL DALAI LAMA

20 de Octubre del 2008

Hace ya 5 días que estamos en McLeodGanj (Dharamshala) y la verdad es que es un pueblo con mucho encanto, bastante limpio y muy tranquilo. Buen clima y un paisaje precioso.
Como dicen nuestros nuevos amigos españoles, “esto no es la India...”. Realmente no lo parece por la tranquilidad y el silencio del lugar, la buena comida y los turistas que hay (hay muchos pero no es agobiante).

El viaje desde Manali hasta Dharamshala no se hizo muy largo a pesar de ser un trayecto de 10 horas por tortuosas carreteras indias.
El autocar “relax” que habíamos contratado resultó ser un minibus normalito, menos mal que habían extranjeros con los que pudimos ir hablando y riendo durante gran parte del camino. Fue muy gracioso cuando una chica inglesa hizo parar el minibus en medio de la carretera por que le había picado “algo”. Después de un par de paradas más y otras dos picaduras a otros pasajeros, resultó ser un abejorro considerable... menos mal que nosotros llevábamos “afterbite” y le pudimos aliviar un poco los picores a los tres.

Tal y como nos habían dicho, a las 5 de la mañana en punto estábamos llegando a la localidad de McLeoganj (Dharamshala). Es la primera vez que se cumple el horario desde que estamos aquí...

Era muy temprano y no esperábamos que fuese fácil conseguir hotel a estas horas pero cual fue nuestra sorpresa cuando habían dos hombres esperándonos fuera del autocar y nada más bajar ya nos estaban ofreciendo hotel. Fue curioso por que no nos hizo falta ni regatear, ellos mismos empezaron a ofrecernos sus servicios y cada vez que uno ofrecía algo, el otro lo mejoraba... nos quedamos esperando y al final nos fuimos con uno que nos ofrecía una habitación doble, con baño privado, agua caliente y vistas al valle por 200 rupias la noche. El hotel se llama “Freedom Palace” y aún hoy seguimos en él. Está muy bien y por las mañanas entra un solecito muy bueno.

Hemos visitado la residencia del Dalai Lama y hemos visto a los monjes rezando y recitando mantrams, también les hemos visto como peleando entre ellos. Hacían palmas y gritaban. Después de preguntar, nos han explicado que hacen preguntas y respuestas de lo que estudian para poder memorizarlo, y se ponen a prueba con esta especie de lucha-juego.

Cuando vas paseando por las calles repletas de tiendas, no paras de ver personas amputadas pidiendo limosnas, son refugiados tibetanos que se han visto obligados a cruzar las montañas para poder vivir a salvo de la represión china en el Tibet. Y de las duras condiciones climáticas se les han congelado las extremidades (manos y pies).
Pero lo mas curioso es que tienen una asociacion de refugiados a la que pueden ir a comer y dormir, y son ellos los que eligen estar en la calle para ganar mas dinero. Por lo que hambre y frio no pasan.


Recorrer los alrededores del pueblo es una gozada. Puedes dedicarle 3 días enteros para verlos caminando. Son recorridos no muy largos, pero en plena naturaleza rodeados de árboles. Hay muchos templos diseminados por la montaña e infinitas banderillas con mantrams adosadas a muchos árboles.
Hay una cascada muy chula en la que te puedes bañar… está muy fría el agua pero se agradece un baño después de subir la cuestecilla hasta llegar. Luego puedes descansar disfrutando de un chai y de una partida al Carron (juego típico hindú), ajedrez o cartas en un bar con mucho encanto que hay de camino a la cascada.

Nos ha sorprendido la cantidad de monos que hay por los alrededores. Son como ratas y a la que te descuidas se llevan lo que pueden de comida. Uno de ellos incluso se nos ha encarado cuando nos hemos quedados parados para hacerle una foto.


Hemos conocido a 4 españoles (2 de Barcelona y 2 de Madrid) y ahora vamos todos juntos a ver los sitios. Es muy divertido poder compartir los días con ellos. Se llaman Miquel y Elisabeth (Barcelona) y Millan y Andrea (Madrid).

Hemos comprado un montón de cosas en las tiendas que hay por toda la población. Entre ellas hay 2 cuencos tibetanos que suenan muy bien, un ohm para colgar en la pared, ropa para los dos... vamos que tendremos que enviar un paquete a Barcelona en breve si no queremos ir cargados como mulas.

El otro día fuimos a un restaurante donde te puedes tomar un chai mientras ves una película o documental. Ese día pusieron la película del Dalai Lama, en inglés of course, pero tuve la suerte de que estaba subtitulada también en inglés, por lo que la pude pillar casi entera. Cada día ponen una película o documental diferente y está muy bien. El restaurante donde lo hacen se llama LHAMOS.

Nuestro amigo polaco Andrew, tienen cita con el mismisimo Dalai Lama hoy a las 15:00. Por lo visto tubo la oportunidad de hablar con un monje muy allegado a el y le dijo que haria lo posible por conseguirle una cita. A ver si nos podemos enchufar por lo menos para salir en la foto...
Seguramente hagamos un curso de cocina tibetana que hay en un restaurante donde además de hacerte tú tu propia comida con la ayuda de una cocinera, luego te la comes!!

No sabemos cuantos días más nos quedaremos aquí, seguramente dos o tres. Después hemos estado mirando y iremos a visitar el templo dorado de los Sicks (en el pueblo de Amritsar), que las personas que lo han visto han dicho que es más impresionante que el Taj Mahal.


Hoy se marchan nuestros amigos de Madrid :( (Andrea y Millán). Les quedan pocos días de viaje y quieren ver muchas cosas más. Disfrutad mucho de lo que os queda de viaje y nos quedaremos impacientes esperando el momento de veros en otra ocasión.
Miquel y Elisabeth dicen que seguramente se queden aquí hasta el final de sus vacaciones, dentro de una semana más o menos, por lo que a ellos les seguiremos viendo.

Curiosidades:

- Ya hemos descubierto porque hubo huelga de dos días en Cachemira cuando estuvimos. Resulta que hay un templo hindú en Cachemira (población de mayoría musulmana) y necesitan más terreno para poder ampliarlo y reformarlo. Los cachemires solo les ceden estos terrenos a los hindúes 3 meses al año gratis, que es cuando ellos realizan la peregrinación y lo necesitan. El resto del año no se los dejan. Los hindúes quieren comprarlos, y los cachemires no los quieren vender. Y a consecuencia de todo esto hacen huelga, todo se paraliza y hasta se cortan las carreteras.

- La gente de cachemira no suele llevar nunca joyas de oro. En cambio cuando salen de viaje fuera de su región, todos llevan algunas joyas de oro encima. Esto es debido a que en caso de fallecimiento, con estas joyas de oro se pueden cubrir los gastos del entierro del cadáver.


1 comentario:

Rosa Mari dijo...

Hola Emilio, soy Rosa Mari, la vecina de tus padres.
Desde el otro día que mecomentó tu madre la maravillosa aventura que habíais comenzado estoy pendiente del blog, es interesantísimo, y ya que yo no voy a ser capad de dar nunca un paso así, espero seguir disfrutando con lo que haceis vosotros. Os animo a que sigais escribiendo, si es posible más.
Saludos.