Varanasi, entre la vida y la muerte

29 de junio al 4 de julio del 2009

Después de un largo e inacabable mes y medio en Delhi, por fin nos movemos un poco y cambiamos la rutina en la que nos habíamos sumergido.
Son apenas las 10 de la mañana y acabamos de llegar a Varanasi (billete de tren Delhi – Varanasi 1100 rupias por persona, en segunda clase con aire acondicionado), una de las ciudades vivas más antiguas del mundo.

Vista general de Varanasi con el rio Ganges

Es a su vez, uno de los lugares mas sagrados de India donde los peregrinos hindúes acuden a lavar todos sus pecados en el río Ganges. Llegar a morir en Varanasi supone la moksha, la liberación del samsara, el ciclo de la reencarnación.
Es el lugar de contacto entre el mundo físico y el espiritual, y el Ganges, un río de salvación.

Así que aquí estamos, mochila en mano y dispuestos a pasar unos días en la ciudad.
Pero lo primero es lo primero, y buscar alojamiento es justo lo que nos disponemos a hacer. Tras preguntar en varios hostales, vamos a dar con Teerth guest house (200 rupias; con ventilador, situado en la zona de los ghats). Nos quedamos dos noches allí, y aunque el hotel estaba muy bien, completamente nuevo y muy acogedor… el calor que hacia nos pudo y decidimos cambiar al hotel Alka (400 rupias con ventilador y “cooler”. Situado en Meer Ghat). Se notó un considerable cambio en cuanto a la temperatura.

El mismo día que llegamos visitamos el templo de los monos, que como seguro intuiréis… tiene monos en su interior. Fuimos acompañados de una pareja de americanos muy majetes, Ran y Hally. Después de tanto mono y de haber andado por mucho tiempo, nos dimos un merecido descanso en los cines Ip, donde cenamos y vimos el estreno de la semana, New York (100 rupias la entrada).

Los 4 en un ciclorickshaw apretaos como salchichas.

Al día siguiente e intrigados por los famosos ghats nos fuimos a dar un paseo a orillas del rio Ganges. La mayor parte de los ghats son para el baño, pero también hay algunos que se usan como crematorios donde incineran a los cadáveres al aire libre.

Gente lavando ropa y banyandose en el Ganges.

Una vez en el crematorio pudimos observar toda la ceremonia.
Existen distintos tipos de madera y evidentemente también distintos precios para la misma. La madera mas barata sale por aproximadamente 50 rupias (poco menos de un euro) el kilo y la mas cara, la de sándalo se dispara hasta el desorbitado precio de 3000 rupias el kilo (50 euros). Teniendo en cuenta que para un cuerpo se suelen utilizar unos 200 kilos… podéis hacer el cálculo.

Almacen de lenya y bascula para pesar la madera


El cadáver viene envuelto en tela blanca de la cabeza a los pies y antes de proceder al crematorio, se sumerge el cuerpo en el río Ganges en señal de bendición.

Un cuerpo esperando a ser incinerado


Para proceder al crematorio, se toma un pedazo de carbón candente procedente del fuego de Shiva, que lleva ardiendo sin apagarse desde hace 3500 años.
El cuerpo tarda entre dos y tres horas en quemarse, dependiendo de la calidad de la madera. En los hombres lo que mas cuesta de quemar es la parte del busto. En la mujer, la cadera. Así que cuando solo queda la cadera o el busto esta parte se tira al río.

Pero no todo el mundo puede ser cremado. Existen excepciones. Cuando una persona muere, en el momento en el que se es incinerado y su corazón arde en llamas, su alma queda libre. En el caso de las mujeres embarazadas, los niños, los babas (maestros iluminados y los que han sido picados por una cobra se considera que todavía son almas vivas por lo que no se las puede quemar. Los que mueren por causa de la lepra tampoco se creman por motivos de “salubridad” ya que al se incinerados sus bacterias leprosas quedarían esparcidas en el aire aumentando el riesgo de contagio. A todas estas excepciones… se les atan una piedra alrededor del cuerpo… y se depositan en el fondo del Ganges.
La gente que no tiene dinero para incinerar a sus familiares… los lanzan al río directamente.
En resumidas cuentas, el río Ganges se ha convertido en un cementerio.
No obstante, y pese al elevado grado de contaminación del río, miles de peregrinos acuden a el a bañarse y a recoger en una botella un poco del agua “sagrada” del Ganges.

Durante nuestro paseo por los ghats, conocimos a Rodrigo (Chile) y a una pareja de belgas, Mattias y Alessa con quienes compartimos un par de días disfrutando del ambiente de Varanasi.


Cenando con Mattias, Alessa y Rodrigo. Uno de tantos pediguenyos
Ninyas en la calle
Emilio haciendo nuevos amigos
Ninya disfrada de Dios Shiva. Ninyas con disfraz
Que carita de pilla!. Yo con ninya
Despedida de Mattias y Alessa.
Al lado, Daniel y su familia de Mejico que conocimos en el hotel Alka.

Una noche nos fuimos los 5 en un bote (40 rupias por persona, 1 hora) a hacer una excursioncilla por el río para ver los ghats iluminados. Mientras, íbamos bromeando con lo típico de… mira una cabeza… jejeje, quieres que te eche una mano?... y todos riéndonos…. Cuando de pronto se hizo el silencio. Todas nuestras miradas se clavaron en un único punto… el cuerpo inerte, hinchado y morado del bebe sin cabeza que flotaba delante nuestro.

Vista desde el rio del crematorio y al lado gente dandose un banyo

Varanasi al anochecer


Cuando Mattias y Alessa se marcharon rumbo a Kayuraho, Rodrigo y nosotros dos cruzamos en barca hasta el otro lado del Ganges…

Al otro lado del rio Ganges

Justo enfrente de los crematorios al otro lado del rio

Crematorio

... y lo que vimos allí… no tiene precio, ni lógica ni na de na. Muertos y más muertos… un paisaje desolador, con centenares de restos de cuerpos arrastrados por la corriente del río y depositados en su orilla… de algunos solo quedan sus restos, huesos, ropa… otros en cambio son mas recientes (quizás un par de días… o quizás menos). Aun recuerdo aquel olor... Y la pobreza y la escasez de alimentos hace que muchos animales sobrevivan a la muerte con… carne humana en descomposición.

Cadaver en descomposicion junto a la orilla del rio Ganges. De fondo el crematorio.

Restos de un cuerpo. En el agua... Un cuerpo de no hace mucho tiempo.

Un perro hambriento debora trozos de carne del cuerpo aun fresco que yace en el rio.

7 comentarios:

DIVINA MENTE dijo...

Es realmente impactante la diferencia entre nuestro día a día y el de la gente de países como la India. Esto debería hacer que nos replanteáramos muchas cosas y nos preguntáramos si las cosas a las que nosotros llamamos "problema" lo son realmente. Un gran post.

Anónimo dijo...

es increible ver todas estas escenas, creo que nos servirian mucho a cada una de las personas de america para replantear nuestras vidas.

Anónimo dijo...

hola.. soy de temuco chile.. y encontre las imagenes.. ya que estoy haciendo un trabajo sobre la contaminacion..lei las reseñas de las fotos.. y quede impactada con cada una de ellas.. precioso viaje.. que sé que algún dia haré.. eso.. dejo mis saludos :) chao. maria paz

Anónimo dijo...

Repensar a vida em que sentido ? Isto é um absurdo !!
Vocês querem colocar um sentido nisto ??

Anónimo dijo...

Wow, impactante página, me gustaría viajar a la India con amigos! saludos desde Guayaquil, Ecuador y felicitaciones por su viaje!

Anónimo dijo...

Hola muy bonita redaccion y bonitosn recuerdos... gracuias por compartir esto.. saludos desde Mexico...

Lucila C dijo...

Estoy aun en India y ya realice mi visita por Varanasi.. la informCion que brindas es la correcta pero a mi entender nosotros no somos quienes para tomar fotos de un cuerpo quemandose. Para nosotros es uno mas(tal vez) pero detras de eso hay una familia, si ellos lo hacen es asunto de ellos porque entre otras cosas tienen distintas creencias.. y si bien no es de lo mas higienico lo que sucede ahi hay toda una cultura y creencia detras. Me parece bastante desafortunada tu conclusion final.